miércoles, 7 de marzo de 2012

Lo que un día dijo un sabio.

Un día comprendí que el silencio vale más que mil palabras!

Aquel día le pregunté a un sabio: ¿qué es lo que más le sorprende de la humanidad?, a lo que el sabio respondió: que se aburren de ser niños y quieran crecer rápido, para después desear ser niños otra vez. Que desperdicien la salud para hacer dinero y luego pierdan el dinero para... recuperar la salud. Que ansían el futuro y olviden el presente y así no vivan ni el presente ni el futuro. Que vivan como si nunca fuesen a morir y mueran como si nunca hubieran vivido.......

Quedé en silencio un rato y le dije: Señor, ¿cuáles son las lecciones de vida que debemos aprender? Y con una sonrisa respondió: ...que aprendan que no pueden hacer que nadie los ame sino dejarse amar, que lo más valioso en la vida no es lo que tenemos sino a quien tenemos, que una persona rica no es quien tiene más sino quien necesita menos y que el dinero puede comprar todo menos la felicidad, que el físico atrae pero la personalidad, enamora. Que quien no valora lo que tiene, algún día se lamentará por haberlo perdido. Si quieres ser feliz haz feliz a alguien, si quieres recibir, da un poco de ti, rodéate de buenas personas y sé una de ellas. Recuerda, a veces a quien menos esperas es quien te hará vivir las mejores experiencias! Nunca arruines tu presente por un pasado que no tiene futuro: Una persona fuerte sabe cómo mantener en orden su vida. Aun con lágrimas en los ojos, se las arregla para decir con una sonrisa, "estoy bien".

Los tiempos duros han pasado, lo mejor está por llegar.

sábado, 3 de marzo de 2012

Afligido.

Y decidí alejarme, olvidar, perder, no sentir nada por nadie nunca más, pude experimentar lo más triste que le puede pasar a una persona y es estar solo, solo porque no encuentras el rumbo para que tu vida vuelva a tener algo de sentido…

Después lo hice. Sin conciencia alguna de la realidad pensando que lo que estaba haciendo lo estaba haciendo bien… te hacía daño… yo no lo sabía… había gente que lo sabía… no dijeron nada y seguí… te hacía daño… sufriste y te mentí con las promesas… te hacía daño…

Te encontré, porque lo busqué, porque era necesario que estuvieras, te eché de menos desde el primer momento… seguía sin sentido todo… y te hice daño… me perdonaste pero te hice daño… otra vez volví a encontrar el sentido que me hacía especial pero te hice daño… me quieres pero te hice daño… te quiero pero te hice daño y sufrí…

Y ahora… solo me queda enfrentarme a todo  lo que venga para avanzar… arrepintiéndome; me arrepiento… de verdad quiero el sentido que me hace especial, único, feliz… me arrepiento… y ¿cómo puedo expresar con palabras lo que tan siquiera se puede ver?¿Cómo puedo...? ... ¿Cómo?

Es como gritar, pero sin que nadie te oiga, casi te sientes avergonzado de que alguien sea tan importante, de que sin esa persona te sientas como si no fueras nada, nadie podrá entender cuánto duele. Te sientes sin esperanza, como si nada pudiera salvarte y cuando todo se termina y ya se ha ido, hasta deseas que todo lo malo regrese para que al menos también puedas tener lo bueno de vuelta...

No me iré, no volverá ese daño, no volverá esa época, no volveré a fallar jamás, te lo juro, te lo juro...