miércoles, 21 de agosto de 2013

Tú.

Hace tiempo que no me paso por aquí, mi rinconcito para pensar o para reflejar lo que siento o lo que sentía en algún momento de mi vida. Anoche, entre distintos acordes de música que solía escuchar hace años, por obligación, lo volví a escuchar por gusto, porque me apetecía recordarte.

Hace mucho tiempo que no me pasaba por aquí pero también hace mucho tiempo que tú y yo hemos perdido la magia que nos mantenía unidos y hacía que nuestra relación fuese única.

Nunca voy a olvidar esa música que me tocaba escuchar por obligación porque sino yo no podría escuchar la mía. Nunca voy a olvidar todo lo que hiciste por mí durante tantos años. Yo he intentado compensarlo siempre pero quizás nunca lo consiguiera y quizás por eso hoy por hoy no seamos ni amigos. Tengo muchas dudas sobre por qué estamos así si realmente no ha pasado nada para que todo lo sostenido durante tanto tiempo se quede en un baúl lleno de polvo.

¿Recuerdas cuando pensábamos irnos a estudiar juntos cuando tuviésemos la oportunidad de ser universitarios? Y míranos, cada uno en un sitio y con una vida. Con una vida diferente que está destinada a encontrarse cada vez que los estudios nos lo permiten pero misteriosamente quedaron separadas para siempre.

Ha habido un momento del verano en el que me ilusioné pensando que podríamos volver a aquello, pero esos cuatro días se acabaron y volvió lo mismo. Cuatro días nos hicieron falta para poder entablar una conversación a solas como hacía años y créeme que fue el mejor momento que viví de esos cuatro días.

Te quiero, y me gustaría seguir demostrándotelo como lo hacía antes, aunque quizás no lo llegara a demostrar del todo. Me encantaría pulir errores.


lunes, 18 de marzo de 2013

¿Qué es Dignidad?


Según la RAE la palabra Dignidad: “Cualidad de digno”. Según la RAE la palabra digno: “Merecedor de algo”. Y ahora me pregunto yo: ¿Qué se merece una persona? ¿Qué nos merecemos? ¿Qué me merezco?

A veces cuando pedimos consejo a las personas que creemos que están más cerca de nosotros y ven que nos estamos esforzando demasiado en algo en lo que interviene la sociedad de una manera u otra nos dicen que lo que no nos podemos permitir es “perder la Dignidad”, además, siempre se pone mayor énfasis e interés sobre esa gran palabra: Dignidad. Seguramente a muchos de vosotros os lo habrán dicho en el tema del amor o la amistad y siempre cuando las cosas no están a tu favor, a mí también. En mi opinión la Dignidad está sobrevalorada y confundida con otra gran palabra: Orgullo. Si echamos mano de la definición de la RAE nos damos cuenta de que realmente estamos equivocados. Yo me había dado cuenta de esto hace mucho tiempo.

Cuando dos personas están enfrentadas o directamente ni se conocen o han perdido relación y quieren interesarse de cómo le va al otro o, realmente, necesitan saber de ellos porque les quieren aún estando distanciados y piensan en ponerle medios para hablarse, lo comentan con alguien y hay gente que te dice la frase: “no pierdas la Dignidad, que te hable él/ella”. Error. ¿Perder la dignidad es hablar con un amigo que llevas meses sin saber de él? ¿Perder la dignidad es decirle a la persona que quieres que le echas de menos? ¿Perder la dignidad es arrastrarte por alguien que amas? Digámoslo de otra forma… ¿Una persona merece perder la relación con un amigo con el que hace que no habla meses por no interesarse de él? ¿Alguien merece perder a la persona que ama por no decirle que le echa de menos o salir corriendo detrás de ella? Si nos permitimos el lujo de no hablar alto y claro y no hacer siempre lo que uno sienta entramos en una lucha de orgullo de la que, al final, lo único que consigues es soledad y mierda.

Si perder la dignidad significa perder a alguien que quieres, yo no quiero dignidad alguna.