Hoy me vais a permitir ponerme un poco ñoño…
Llamemos nube a una pasión y gota de agua a un hecho material o físico. Bien…
Un día se me puso delante de mis narices una persona que yo conocía de vista, sin más. Ese día me di cuenta de que no quería solo conocerla de vista y quise ponerle algo de comunicación al asunto. Pude comprobar que eras una de las personas que más se parecían a mi psicológicamente y me di cuenta de que algo dentro de mí me estaba llamando a gritos pero en silencio, tú lo sabías yo también lo sabía y nos lo decíamos sin palabras, no quisimos empezar nada demasiado pronto, lo dejamos madurar… Al final fuiste tú quien decidió dar el primer paso, todavía recuerdo las palabras literales que cambiaron mi vida para siempre. Al final pasó lo que los dos esperamos y a partir de ahí… 4 de Diciembre de 2010, no he podido dejarte un solo momento. En los momentos malos que los vivimos, en los momentos buenos, que también, tu presencia se me clavó lo más profundo. Lo que se siente y digo se siente, no lo que se experimenta, no es pasajero. Levantarte por las mañanas y lo primero tu imagen. Nunca me había pasado eso con nadie y pensé que a partir de aquel día me pasaría con más frecuencia. No, no me ha pasado nunca más que contigo. Aquella vez sentí mucho, era feliz y me atrevo a decir Feliz sí, los de mi entorno lo notaron al igual que lo notan ahora. Temí que te había perdido para siempre y no creí que aquel sentimiento que pude tocar con mis dedos lo volviera a tocar… Dije adiós a aquel sentimiento e intente olvidarme de él… imposible.
Fuimos dos gotas de lluvia que experimentamos infinitas reacciones para crear una pasión, indestructible. Pasión que hoy todavía vive porque el sentimiento que yo he tenido no era solo mío lo tenía compartido con alguien y ese alguien eres tú. Hoy puedo decir que soy Feliz y que…
Yo quise, yo lo quise, yo lo he querido, yo lo quiero… yo Te Quiero!
11 de Febrero de 2012.
No hay comentarios:
Publicar un comentario